Amigas y socias? Se puede?

Comparten las mismas ideas, tienen mucha conexión y, obvio, la relación es de confianza total. ¿Quién mejor para llevar adelante el proyecto con vos que esa amiga de toda la vida o esa prima con la que se criaron como hermanas? No vamos a decirte que las empresas de amigos y parientes son un fiasco, porque el 80 por ciento de las empresas en Guatemala son pequeñas y medianas y, de ellas, la mayoría son familiares. Sin embargo, si proyectás tu negocio con una persona cercana, dejen en claro cuestiones básicas:

-Qué espera cada una de la otra y qué roles debe cumplir cada integrante de la sociedad. Es importante definir cómo se toman las decisiones.

-Qué hacer si alguna de las partes no cumple su compromiso , tanto en términos económicos como en las funciones que le quedaron asignadas.

-Contar con un abogado para dejar por escrito los puntos anteriores y otras cuestiones de dinero (cuánto aporta cada una para empezar o porcentajes de propiedad del negocio) puede ahorrar discusiones en el futuro y hasta salvar el vínculo previo.

-También puede servir para preestablecer cómo se manejarán respecto de las ganancias . Si se van a repartir lo que ganen y en qué proporción, si van a aplicar ese dinero a hacer crecer el negocio o si prefieren un mix: recuperar parte de lo que pusieron para arrancar y destinar el resto a seguir desarrollando el proyecto.

-Terceras partes menos involucradas son de mucha utilidad para equilibrar enfoques . Si tienen que contratar a alguien, que sea un "externo".

-Es importante que cada una sepa desde qué lugar va a resolver una discusión , si como "amiga" o como "empresaria". Lo difícil es el equilibrio, porque la verdad es que son ambas cosas y las dos influyen en el emprendimiento.

IMG_8915.JPG
Annie Morales