Dime con quién andas y te diré quién eres

 

Hace dos años murió mi tía. Y, literalmente, se llevó a su tumba las habladurías y los chismes de otros. Ella era igual a una gran amiga que tengo desde hace 30 años y que, por más que intento recordar cuándo ha hablado mal de alguien por pasatiempo, no recuerdo ni un solo incidente.

En el lado opuesto del espejo está una amiga de mi esposo que siempre tiene “algo” que comentar sobre conocidos que tengamos en común. Y no me cabe duda de que nosotros también integramos su lista de personas de las que habla a sus espaldas.

Estoy rodeada de muchas personas y la gran mayoría tienen mucho que aportar y enseñarme. Por ello, las conversaciones que sostenemos suelen ser más constructivas que otra cosa. Pero también tengo de esos amigos a los que les encanta el chisme. Y, cuando menos lo siento, yo también estoy en habladurías e involucrada en asuntos que no me competen. Tengo que confesarlo: no se siente bien.

Hoy es un buen día para quitarnos el mal hábito del chisme. Puede ser tan sencillo o complicado como decidamos. Aquí van algunos consejos:

1.Infórmate antes de emitir juicios.

2.Antes de repetir algo que escuchaste, ¡analízate! ¿Por qué lo harías? ¿Te informaste lo suficiente? ¿Lo haces para ser aceptado en un grupo? ¿Te hace sentir bien/mal hablar mal de otros?

3.Busca la raíz de por qué disfrutas hablar mal de alguien. ¿Dice eso algo de ti? ¿Dirás de otros aquello que no aceptamos o nos molesta de nosotros mismos?

4.Acércate más a aquellos que sabes que no hablan mal de otros a sus espaldas

5.Si estás en un evento, y toda la conversación gira en el chisme y habladuría retírate.

6.Si estás en medio de una conversación donde solo hablan de otro u otros, intenta cambiar el tema

7.Si te molesta que hablen mal de tus amigos a sus espaldas, ¡dilo!

8.Si sabes que al juntarte con una persona en particular se acostumbra a chismosear, ¡evítala! Practica la virtud del silencio. Si no tienes nada bueno que decir, es mejor no decir nada. Imagina una situación donde se habla mal de ti a tus espaldas. Estoy segura DE que te sentirás mal con solo pensarlo. Siempre cometemos errores, por lo que con frecuencia daremos un tema para que otros hablan mal de nosotros.

9.Si deseas dejar de hablar a las espaldas de otro, ocupa tu tiempo en actividades de las que realmente disfrutas. Ponte a trabajar, los chismes reducen la productividad de los trabajadores. Construye credibilidad ante las personas que te rodean. Evita ser un generador de conflictos.

10.Pero, sobre todo, mejora tu autoestima y regálate una mejor calidad de vida. Los chismes puedes destruir tanto la esencia como la calidad de vida. Gánate amigos y evita enemistades

Con el poder de tus palabras puedes construir o destruir. ¡Sé positivo!

 

by Lucia Colmenares

Annie Morales