POSPARTO E INTIMIDAD

Recuperar la intimidad puede ser un reto en el posparto, sobre todo porque hay una tendencia a equiparar intimidad con relaciones sexuales –y en realidad son cosas distintas. El cuerpo de las mujeres pasa por cambios fisiológicos intensos que van ligados a cambios emocionales esperables y normales durante esos primeros meses, independientemente del tipo de parto. En ese sentido, muchas mujeres reportan no sentirse listas para las relaciones sexuales aún después de la famosa cuarentena. La imagen corporal suele tomar tiempo en normalizarse; es un proceso de conocernos de nuevo y reconciliarnos con el cuerpo que recibimos después del embarazo. Además, debemos tomar en cuenta las posibles rasgaduras perineales o intervenciones médicas que suelen alargar o complicar la recuperación en cierta medida, tales como la cesárea, la episiotomía o el uso de fórceps. Sea cual sea el escenario, cada cuerpo y cada mujer es diferente y es importante aprender a escucharnos y a respetar el pasode nuestro recorrido particular. Además, la llegada de un bebé requiere mucha atención y energía, despertando en nosotras nuevos intereses y deseos que pueden estar muy, muy lejos del sexy-time. Entre los pechos que a veces rebalsan de leche, el desvelo y la panza aguadita, estar sin ropa y en movimiento puede ser la última de nuestras prioridades -y no pasa nada. Eso sí, es fundamental comunicarnos con nuestra pareja para evitar malos entendidos; el hecho de que el sexo actualmente no esté entre nuestras prioridades, no significa que él tampoco sea una prioridad. La intimidad y la sexualidad pueden adoptar muchas formas después del parto y es necesario hablar sobre el tema, porque muchos hombres confunden este período de pausa con rechazo. Tal vez no estemos preparadas para algunas cosas, pero sí para otras. Los abrazos, los besos, las palabras amorosas y las caricias nunca están de más. Si ya nos sentimos preparadas pero tenemos miedo de retomar nuestra vida sexual habitual, podemos conectarnos y alimentar nuestra intimidad poco a poco, de otras formas; para algunas parejas, funcionan muy bien los masajes y el contacto sexual sin penetración mientras todo vuelve a la normalidad. El uso de lubricante también puede ayudar mientras las hormonas se nivelan. Sea como sea, lo esencial es darnos tiempo, tenernos paciencia, hablar y ser mutuamente comprensivos. Con todo y sus retos, el posparto es una oportunidad para reformular nuestra intimidad,conocernos y aprender a amarnos de nuevo, en todos los niveles.

por Natalia de Biegler, Certified Doula